Miradas desclasificadas: el libro que cuenta el rol de Estados Unidos en el Chile de Salvador Allende

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¿Cuáles fueron los nexos entre Washington y Santiago durante el gobierno de la Unidad Popular? Es lo que revela en detalle el libro “Miradas desclasificadas. El Chile de Salvador Allende en los documentos estadounidenses”. Según su autora, la historiadora Antonia Fonck, en el libro se “cuenta la historia de cómo los estadounidenses pensaron en el Chile de Salvador Allende”.

Fuente: El Desconcierto

Cuando Salvador Allende asumió el poder el 4 de septiembre de 1970, Estados Unidos tomó atención de la situación. En su “patio” había sido elegido democráticamente un presidente socialista, algo preocupante para ellos. Eran los tiempos de la Guerra Fría. A partir de ahí comenzaron a realizar varias acciones, las que terminaron con el gobierno de Allende. En su libro Miradas Clasificadas. El Chile de Salvador Allende en los documentos estadounidenses (Ediciones Universidad Alberto Hurtado), la licenciada y magíster en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Antonia Fonck, da cuenta de lo que significaron para los norteamericanos estos hechos, cómo actuaron y qué efectos tuvieron sus decisiones en nuestro país.

Fonck comenta que le parecía interesante investigar algo que se creía zanjado. También quería mostrar la historia desde otra perspectiva, es decir, cómo los estadounidenses pensaron en el Chile de Salvador Allende.

Además, señala que “la documentación estadounidense es impresionante, su visión de ciudadanía tiene estrecha relación con la idea de la transparencia y el registro minucioso de los eventos. Entonces, cada paso del proceso de toma de decisiones con respecto al Chile de Salvador Allende está documentado, mostrando desde los informes de inteligencia que escribían funcionarios para ayudar a los políticos y burócratas a entender Chile, hasta conversaciones telefónicas casuales. Por supuesto que existen silencios y tachas negras, pero esos silencios a veces hablan de forma ensordecedora».

LAS FUERZAS QUE ACTUARON SIGUEN VIVAS

-El tema de las relaciones entre Chile y Estados Unidos ha sido sumamente estudiado. ¿En qué se diferencia esta investigación? 

-Es bueno repensar estos momentos, buscar a los personajes detrás de estas frases, rastrear el impacto que tuvieron en las decisiones que se tomaron y determinar cuáles fueron las acciones específicas. Comúnmente se piensa solo en Richard Nixon y Henry Kissinger, pero el aparato de política exterior es mucho más complejo y existían divisiones abismantes. Existió una porción de la burocracia que buscó constantemente disminuir el compromiso con Chile, pensando en la crisis política y social interna de Estados Unidos (heredada de los 60), el peso del recuerdo de Bahía Cochinos y la urgencia de salir de Vietnam.

Lo más fácil para mí sería atribuirle toda la responsabilidad a Estados Unidos o ninguna, políticamente es lo más cómodo. Pero en mi rol como historiadora decidí abrirme a un diálogo con la fuente, la bibliografía, las preguntas del pasado y del presente, y esta investigación me llevó a concluir que Estados Unidos sí intentó intervenir en Chile, pero hay un error importante en responsabilizar a la potencia de todo lo que nos sucedió. Brindarle toda la responsabilidad es negarles la agencia y gravamen a los actores chilenos y eso lo encuentro inaceptable, sobre todo pensando en la tarea de memoria y reparación pendiente en este país.

Esto es profundamente relevante para el presente, tenemos que pensar que esas fuerzas que actuaron en Chile siguen vivas, miremos a los personajes del Rechazo/Apruebo, el legado en nuestra Constitución y el dolor de una sociedad dividida.

-La historia como disciplina permite resignificar el pasado y el presente. Somos un país encadenado a lo que ocurrió hace más de 40 años ¿qué conclusiones mencionadas en el libro son notorias en la actualidad? 

-La imagen política de Chile como una excepción democrática. Esta imagen ha impactado nuestra historia y sigue siendo un factor de conflicto importante, tiene un peso enorme, puesto que tiene que ver con cómo nos pensamos dentro de un contexto latinoamericano. La imagen política de excepcionalidad afectó profundamente el proceso de toma de decisiones estadounidense, en torno a la discusión de si Chile era una excepción democrática en América Latina o un estereotipo bananero. Este imaginario no es algo que venga desde afuera, es una construcción compleja que tiene que ver con percepciones atribuidas, pero también construidas desde dentro.

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