La adquisición de la casona de la calle República muestra el firme compromiso de la FSA con el patrimonio cultural de Chile

La Fundación Salvador Allende (FSA) fue creada en 1990, tras el retorno de la democracia en Chile, por iniciativa de Hortensia Bussi, viuda del expresidente Salvador Allende, junto a sus hijas Carmen Paz e Isabel Allende, y su nieto Gonzalo Meza. Su objetivo principal es preservar y difundir el legado político, social y cultural de Salvador Allende, promoviendo valores humanistas como la democracia, la justicia social, la solidaridad y la libertad.
Entre sus primeras y más notables acciones, se encuentra la creación del Museo de la Solidaridad Salvador Allende, que alberga una colección única en América Latina, compuesta exclusivamente por donaciones de artistas de renombre mundial, en homenaje al presidente Allende, hoy considerada una de las más relevantes la región.
En 2005, tras largos años de trabajo para cumplir los requisitos legales, la FSA donó todas las obras al Estado de Chile, sin mediar ninguna retribución. A partir de ese momento, se creó la Fundación Arte y Solidaridad, con la misión de investigar, difundir y activar tanto la colección como su archivo histórico, reconocidos hoy como parte integral del patrimonio cultural nacional.
Un año antes, en 2004, con el propósito de resguardar adecuadamente las obras, la Fundación adquirió el Palacio Heiremans, ubicado en calle República 475 al Serviu Metropolitano. La compra tuvo también como objetivo dotar de sede institucional a la FSA y a su archivo. La propiedad, que durante la dictadura fue utilizada como centro de operaciones de inteligencia de la CNI y que se encontraba en muy mal estado, fue tasada en UF 27.493. El pago se pactó en diez cuotas anuales.
Gracias a la FSA, la casona fue restaurada bajo la dirección del arquitecto y Premio Nacional, Miguel Lawner y el arquitecto Marco Vidal. La crisis financiera de 2008 dificultó reunir los recursos necesarios para continuar con los pagos. Frente a este escenario, y en acuerdo con el Serviu Metropolitano y las autoridades correspondientes, en 2016 se realizó una dación en pago. Este mecanismo legal promulgado el año 1976, permitió pagar la deuda mediante un activo propio desde 2012, la entrega de 92 obras de arte de reconocidos artistas brasileños, que nunca ha sido parte del Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Su tasación fue realizada por el Museo Nacional de Bellas Artes y, paralelamente, por la FSA. Ambas tasaciones fueron similares con un valor aproximado de 826.000 dólares y superaban levemente el monto adeudado.
Cumpliendo estrictamente con todos los procedimientos legales, se firmó la escritura de dación en pago. En ella se estableció que las obras podían ser albergadas por el Serviu en la Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano. Desde ese momento, la deuda con el Serviu Metropolitano fue considerada saldada. Las obras quedaron inmediatamente a disposición del Serviu para su retiro y resguardo.
El 11 de abril de 2017, el Serviu reconoció mediante acta oficial de entrega en depósito, que no contaba con condiciones para su custodia, delegándola transitoriamente a la FSA. La FSA asumió la responsabilidad con el compromiso de proteger y conservar cada pieza, sin exhibirlas ni utilizarlas, resguardándolas cuidadosamente en una sala acondicionada especialmente para ello.
A lo largo de los años, la Fundación ha mantenido intacto su compromiso. Las obras han estado siempre disponibles para el Serviu Metropolitano, cuidadosamente embaladas listas para ser retiradas cuando así lo solicite. Por el contrario, la FSA ha solicitado reiteradas ocasiones a distintas autoridades el traslado de las obras. Cabe señalar que jamás han sido exhibidas ni utilizadas por la FSA.
En el 2017 algunas personalidades de RN presentaron un requerimiento a la Contraloría General de la República para denunciar supuestas irregularidades en la compra. En relación con la FSA la respuesta de la Contraloría fue contundente: Y agrega “La recepción y custodia de las obras está formalizada mediante acta de entrega”. Actualmente, el Palacio Heiremans sigue albergando tanto a la FSA como al Museo de la Solidaridad Salvador Allende, constituyéndose en un espacio emblemático para la memoria histórica y cultural del país
*Todos los documentos se encuentran en la Fundación Salvador Allende para consulta y algunos se encuentran en nuestro sitio web (transparencia)



